martes, 19 de julio de 2011

¿Qué diablos fue eso?...René Franco Lun

  • Integrantes de Sub-17 fueron invitados por el cumpleaños de la hija de Angélica Araujo
  • 21 millones costó el concierto 
  • Hubiera costado menos la remodelación de La Plancha
  • ¡En Cancún el concierto fue privado!
  • Diputado Avila Ruiz afirma que el dinero para pagar salió del Ramo 33


René Franco Lun

No hay ninguna justificación para haber llevado a Shakira a Mérida. Ninguna. Por más que los involucrados insistan en que se va a construir "un parque", o que si el turismo o la promoción del Estado. La realidad es que es una decisión arbitraria y oscura, que se presta a todo tipo de sospechas.

Tampoco creo que los seleccionados de la Sub 17 hayan pagado su boleto de avión para asistir. O que la Femexfut los haya mandado. Y no me parece lógico por ninguna parte que para recuperar un predio irrecuperable (le pertenece a Ferronales) se necesitara pagar el salario de la cantante y su equipo de trabajo.

¿Qué es un desvío de fondos? Pues supongo que eso, pasarlos de un lado en el que les corresponde, a otro donde no hay ninguna justificación. Si eso conlleva o no responsabilidades civiles o penales, es otra cosa. Pero, analizando por todas partes el asunto, el Ayuntamiento de Mérida jamás debió haber pagado 21 millones de pesos por semejante atrevimiento.


Shakira y Mérida: Romance sospechoso

Shakira me da pereza. No como reportero, aclaro. Pero como público consumidor jamás pagaría un boleto por verla. Cuestión de gustos. ¿Cuánta gente en Mérida habría pagado por verla? Estoy seguro que jamás los 170 mil que la alcaldesa de Mérida dice que la vieron.

Pero pagaron todos los habitantes de Mérida y si lo que dice el diputado federal Daniel Ávila Ruiz es cierto, entonces pagamos todos. Ávila denunció ante la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación el presunto desvío de recursos de la hacienda pública municipal por este concierto.

El diputado presentó el viernes el contrato, copias de cheques y de documentos del portal del Ayuntamiento, diciendo que el dinero para pagarle a Shakira salió del Fondo de Fortalecimiento Municipal. Ese fondo es federal, del ramo 33, para desarrollo social. Pero según Ávila Ruiz, 1.5 millones de dólares más IVA fueron a dar a la empresa Entretenimiento, Promoción y Eventos de México, S.A. de C.V., representada por Adrián Esteban de León Sosa.

En ese caso, la alcaldesa, Angélica Araujo y los siete regidores del cabildo de Mérida del PRI que aprobaron el pago, habrían usado dinero social -y federal- para que Shakira les meneara las caderas.

Ya con eso debería ser suficiente para haber llamado la atención de todo el país, pero no. Eso, o la presencia de los seleccionados Sub 17 y la extrañeza de 140 mil pesos en boletos de avión, que nadie sabe quién pagó.

Por otro lado... ¿Promoción turística? 47% de los visitantes a Mérida por el concierto vinieron de Campeche. Así es: Campeche. Y lo hicieron porque les quedaba cerca, y porque el concierto en Cancún había sido privado. ¿Qué clase de inútil promoción turística es esa?

Por otra parte, los rumores. Hay una cuenta de Twitter a nombre de @angiespadas que, ruego a Dios, parece ser apócrifa. Porque si realmente la hija de la alcaldesa twitteó lo que dice ahí, el escándalo de imagen sería mayúsculo.

Como no hay ninguna justificación real para llevar a Shakira a Mérida con fondos públicos, la mente de las personas comenzó a volar. Los rumores crecieron hasta este nivel: que el concierto y la presencia de los seleccionados Sub 17 eran un regalo de cumpleaños para la hija de la alcaldesa. Esto, inflamado por el hecho de que el año pasado, en su celebración número 15, mientras su mamá era candidata a la alcaldía, la adolescente Angélica Espadas tuvo una fiesta con actos de circo incluidos y lujo brutal en una hacienda. Las fotos de esa fiesta aún circulan en la red. Además, el diario de Yucatán ha hecho un recuento de las muchas propiedades que la alcaldesa y su marido tienen en la ciudad.

¿De a cómo nos toca la cooperacha?

Si el Ayuntamiento pagó 21 millones de pesos por el concierto... Entonces, ¿cuánto pagó por la remodelación del sitio del concierto?

¿Cómo van a hacer un parque ahí para la gente de Mérida si los terrenos son federales? ¿Ya se hizo la expropiación en favor del ayuntamiento?

¿Quién demonios pagó los boletos de los seleccionados Sub 17?

¿Qué empresa constructora hizo el acondicionamiento de La Plancha? Porque ciertamente no fue la empresa promotora.

¿Dónde están los patrocinadores que supuestamente representaron la recuperación de lo invertido?

¿Realmente coincidió todo este asunto con el cumpleaños de la hija de la alcaldesa?

Por último: Shakira no es un evento cultural, no se justifica que ningún Estado pague por ella o por Ricky Martin o Justin Bieber, mucho menos para remodelar un terreno urbano. Alcanzaba para remodelarlo y sobraba con los 21 millones.

En proporción, Shakira es para el gusto de muy pocos. ¿Por qué habrían de pagar todos, cuando no es de ningún interés público?

Y reitero: ojalá que la cuenta de Twitter @angiespadas sea falsa. Ahora, aunque lo sea, lo publicado ahí este fin de semana revela que todavía existe un lío de clases sociales enconado y ancestral. Ricos contra pobres. Muy muy ricos contra muy muy pobres. Aquello de la "Casta Divina" que existía ¿o existe? en Yucatán. Y no está por de más recordar como lo hizo John Kenneth Turner en "México Bárbaro" que en esos campos henequeneros se implantó el germen de nuestra Revolución.

Porque hay límites. Y se alcanzan, tarde o temprano. Hoy, más que nunca, frente a las elecciones del 2012, es indispensable que el dinero público sea completamente transparente. Cualquier otra cosa es un error.

COLOFÓN PARA EL MUNDO QUE EMPIEZA. Aquí, en la Ciudad de México, nació este fin de semana el show en vivo de Laura Bozzo. Unos quinientos boletos vendidos en el Teatro Blanquita y casi acaban todos a golpes.A golpes. Unas personas que habían pagado su boleto comenzaron a insultarla diciéndole que era un fraude. Ella les dijo que seguramente los había mandado TV Azteca. Pero no. Eran gente del público que pagó su boleto. Laura se bajó del escenario -craso error- y casi se arma una batalla campal de horribles resultados. Pero eso sí, el show, contra todos los pronósticos, está vivo. Habrá que ir al otro, a ver si vemos muertos.