jueves, 19 de mayo de 2011

Mujeres Fronterizas 2011 / Los hombres en sus vidas

  • Mujeres Fronterizas, asociación que coordina la doctora Adriana Mendiolea, presentó con motivo de su 18 aniversario un nuevo libro.


Armando Cáceda
armandocaceda@yahoo.com.mx
Tijuana, Baja California

Un coro de 42 mujeres –incluyéndose la propia Mendiolea– dan a conocer sus testimonios particulares sobre Los hombres en sus vidas.

Ellas en esta oportunidad, página tras 195 páginas de su cuarta edición anual especial, publicada en 2011, hablan, se expresan, discurren, escriben, comunican sus observaciones, anécdotas, elogios en todos los grados, indistintos o precisos, sobre tales y cuales, sus respectivos padres, abuelos, hermanos, amigos y hombres de los que se enamoraron, cuñados, compañeros, hijos o en fin «adanes» sobre los que se regolosinan, en mayor o menor medida, con un tono coloquial formalmente reverente.

Destaca en esta obra, la forma literaria del texto de Angelina Gutiérrez S., quien dedicó su historia al honor de su "amado papá, señor Frederick S. Gutiérrez B., hombre de conciencia".

«Tenía unos nueve años cuando me recuerdo sentada frente a un tocador que tenía una enorme luna. Un espejote que me permitía ver toda mi persona y que reflejaba hasta el más minúsculo cambio en mí.

«Hacía apróximadamente un mes que al llegar de la escuela, había adquirido el ritual de sentarme frente a ese despiadado espejo, a revisar unos puntos obscuros que comenzaban a aparecer sobre mi nariz y mis mejillas. Tenía la esperanza de que con el tiempo desaparecieran, que por arte de magia se borraran. Pero para mi tristeza, parecían acentuarse y multiplicarse.

«Fue en uno de esos días, cuando de nuevo sentada frente al espejo y en la más profunda de las cavilaciones, tratando de decidir si esos puntos eran o no buenos para mí, que mi papá pasó por el corredor que estaba justo frente a mi recámara y me descubrió en mi nuevo ritual.

«Se paró en seco frente a mi puerta para pedirme permiso de entrar en mi habitación. Le dije "si papá, pasa". Me preguntó con curiosidad, "¿por qué cada día te sientas frente al espejo a revisarte la cara?"

«¡Ah! me sentí descubierta, el alma desnuda, y en un tono de voz agudo, quebrado y tembloroso, que a mí misma me sorprendió, le dije: "papá, ¡no me gustan las pecas!" Dos gordas lágrimas se me salieron de los ojos, en mi primer ataque de impotencia frente a los designios de la madre natura. "Agghhh", gemí,"¡me veo fea!".Mi papá acomodó el banco sobre el que yo estaba sentada y lo situó exactamente frente a él. Así el espejo jamás sería testigo de lo que aconteció después.

«El "viejo" de mi padre, que en ese entonces debería de haber tenido unos 31 años de edad – ¿Viejo? ¡Qué va!– se me quedó viendo fijamente a los ojos, me analizó la piel con serenidad, escudriñando el terrible problema de las pecas... De pronto, con una mano empezó a sacudir mi cara y con la otra a sostener las pecas que supuestamente me estaba quitando. Cuando según él ya había terminado de los nefastos puntos obscuros, movió su cabeza en un gesto no muy convencido y me dijo: "te ves preciosa con las pecas". Y, sin más explicaciones, volvió a soplar sobre mi cara las pecas imaginarias que sostenía en su mano. El rostro de mi adorado padre se iluminó y me dijo: "mi hijita, las pecas te van de maravilla, ¡eres hermosa!".

«En ese momento, me alivié de todo pesar. Sentí enorme dicha de saber que mi papá me amaba tal y como estaba y que además pensaba que era bonita.

«Este incidente de mi niñez me marc ó el alma y se convirtió en el pilar de una autoestima sana sostenida, al principio por el amor y la sabiduría de mi padre, quien con una simple acción me enseñó la aceptación y a entender que cuando alguien te ama de verdad, es con o sin pecas».

También figuran en esta publicación, Adelaida del Real Espinosa, Adriana Molina Enríquez ("Hombres y Mujeres buscamos y tenemos derecho a lo mismo: crear, trascender, amar y ser amados"), Bernardina Green, Bibi Uribe, Evelyn Sánchez de Jiménez, Evelyn Trolley P. ("¡Vive la la France, le Mexique, le États-Unis, peuples amis depuis toujours! ¡Y viva esta Tijuana que construimos, paso a paso...!), María del Carmen Márquez de Romero Aceves, Patricia Bayliss Treviso, Patricia Ramírez Pineda, Rosalba Rosas Magallón, entre otras mujeres quienes posaron una tras otra y en grupo para el lente retratista de Roberto Hinestrosa, Fotografía Elegancia.

Como cuestión especial, se incluye la transcripción de las alocuciones de tres «patrióticas» niñas –no mujeres todavía y un tanto fuera de lugar en esta serie– ganadoras de los tres primeros lugares de un concurso de oratoria sobre las mujeres de la Revolución Mexicana, convocado también por esta inquieta asociación de damas fronterizas. fd